Robo y vandalismo dejan sin clases y sin alimentos a la Escuela N.º 49 "Agustín Araya" en barrio Las Vegas
La comunidad educativa realizó un abrazo simbólico tras un nuevo episodio de saqueo y destrozos en la escuela.
08.09.2026 | 18:36
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: La Noticia On Line
La Escuela N.º 49 "Agustín Araya", ubicada sobre calle EEUU de México y Richieri, amaneció con "un robo realmente muy, muy grave, muy importante". La comunidad educativa realizó un abrazo simbólico y expresó una profunda preocupación: alumnos que hoy no pudieron asistir a clasey tampoco recibieron la asistencia alimentaria que muchos necesitan.
Sonia, integrante de la cooperadora y ex alumna del establecimiento, explicó que no tiene hijos actualmente en la escuela pero participa activamente de la vida del barrio. Relató que la situación "es una gota que rebasó el vaso", porque previamente la escuela venía sufriendo robos de cables y la falta de conectividad: "No es la primera vez tampoco que les roban los cables del wifi... los cortaron de raíz con un serrucho". Denunció que llevan "dos meses sin wifi" y que la digitalización de la escuela hace imprescindible ese acceso para el desarrollo cotidiano de las clases.
La comunidad había logrado recientemente una donación y un cheque para reparar los daños y comprar una antena y puertas para los baños, pero "pasó antes de ayer que llevamos el cheque y hoy nos amanecemos con esto", lamentó Sonia, que destacó lo frustrante de avanzar un paso y retroceder veinte. Si bien hubo una detención vinculada al hecho, la dirigente señaló que lo más doloroso fue el "vandalismo" y el grado de destrucción que obligó a que peritos trabajaran en el lugar y los alumnos no pudieran ingresar.
Sonia narró además el impacto social: la escuela no solo dicta clases, sino que funciona como centro de contención y alimentación. "Para un montón de chicos ese plato de comida es el único plato que tienen en el día", dijo, y detalló que, por la presencia de cables colgando y riesgos eléctricos, las docentes abrieron un portón lateral para que los alumnos pudieran retirar alimentos con seguridad. La mujer recordó su larga relación con el barrio y la escuela y subrayó el rol protector de las docentes: "Son más madres que maestras".
El robo y los destrozos se enmarcan en un problema más amplio que sufre Las Vegas, según la cooperadora: repetidos robos de cables en toda la ciudad, la existencia de chatarrerías y circuitos de compra de cobre —incluso desde domicilios particulares— y una fuerte presencia de consumo de drogas. "Las Vegas es un barrio en donde prácticamente casa por medio venden", alertó Sonia, que describió un escenario de inseguridad cotidiana, ocupación irregular de terrenos municipales y venta de estupefacientes al menudeo.
Sobre el estado edilicio y los servicios básicos, la comunidad denunció problemas recurrentes: la escuela llegó a suspender clases por falta de agua y hoy enfrentó una suspensión por falta de luz y daños eléctricos. Según Sonia, las docentes elevaron notas a comisarías y al Ministerio de Educación, pero perciben "oídos sordos" de las autoridades municipales, provinciales y de seguridad: "Esto es un trabajo en conjunto... está todo conectado".
En lo inmediato, la escuela deberá afrontar costosas reparaciones eléctricas para poder habilitar nuevamente las instalaciones; la cooperadora, con recursos limitados, busca alternativas como el aplazamiento de actividades solidarias e impulsar un bingo para recaudar fondos que permitan pagar a electricistas y reponer lo sustraído. Sonia advirtió que hasta que no se garantice la seguridad eléctrica y la intervención de peritos, no se podrá permitir el ingreso de los niños.

