Panadería sufrió un robo a mano armada a sólo un mes de su inaguración
El titular del comercio, Claudio Obino, relató a Radio Nova que "el delincuente se llevó la plata de dos días y huyó antes de que llegara la policía".
20.07.2026 | 20:59
Policiales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova
La panadería Los Obi, inaugurada hace apenas un mes en la esquina de Hernandarias y Rivadavia, sufrió ayer —domingo alrededor de las 14— un asalto en el que un hombre armado obligó a los empleados a entregar la recaudación.
A las 14 del domingo, cuando el local ya estaba cerrando, "entró un individuo a mano armada, a cara descubierta" y apuntó al empleado que atendía, mientras la otra empleada estaba en el baño. "Le pide toda la recaudación de la caja, se lleva el teléfono del empleado, toda la plata de la recaudación del día domingo y la recaudación del día sábado", relató Obino. El asaltante encerró a ambos trabajadores en el baño y salió corriendo; el dueño sospecha que tenía un cómplice esperándolo fuera, posiblemente en una moto o un auto.
Los empleados quedaron conmocionados: "La empleada quedó asustada, está mal, la tuvimos que contener", dijo Obino. Respecto al accionar del joven que atendía, el comerciante contó que hubo "un pequeño forcejeo con el choro", pero que no hubo lesiones de gravedad.
Sobre el monto sustraído, Obino explicó que, aunque hoy muchos pagos son por transferencia, en efectivo había "rondaba entre los dos días más o menos el millón y medio más o menos de plata en efectivo", porque la recaudación del sábado no había sido retirada ese domingo por la mañana. Además, señaló que el fin de semana —y en particular la previa del partido del mundial— suele ser de alta venta para el rubro, con mayor movimiento de bizcochos, facturas y sándwiches.
El comercio hizo la denuncia y la policía acudió rápidamente, dejando constancia en la Comisaría Novena. Sobre medidas futuras, el titular dijo que están evaluando reforzar la seguridad: instalar cámaras y rejas. Sin embargo, advirtió las limitaciones de esos recursos: "La cámara lo ve, lo ve que te está robando nada más... pero la policía por ahí puede saber quién es", y señaló que atender detrás de una reja altera la dinámica del negocio y la relación con los clientes.
Obino describió además su sospecha sobre el modus operandi: que uno de los asaltantes pudo haber entrado antes a comprar y evaluar el local y la cantidad de personal, para luego dar la señal. "Mi intuición, yo digo que el vago estuvo mirando, ya ha entrado a comprar", afirmó.
El propietario lamentó el golpe tan pronto después de abrir el local —"un mes no duramos mucho"— y pidió que el hecho quede visible para que las autoridades y la comunidad tomen conocimiento. Por ahora, la panadería continúa evaluando las mejoras de seguridad y acompañando a sus empleados tras el hecho.

