Vecinos de la zona de Saavedra y Lisandro de la Torre denuncian ola de robos: “parece que no están a la altura de las circunstancias”
Residentes y comerciantes alertan por la repetición de hurtos nocturnos en el barrio: entraderas, sustracción de reguladores y medidores
29.06.2026 | 21:04
Policiales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova
La sensación de inseguridad se profundiza entre los vecinos de Lisandro de la Torre, entre Saavedra y Moreno, donde se viene registrando una sucesión de episodios delictivos que abarcan desde entraderas y hurtos en viviendas hasta el robo sistemático de reguladores de gas y medidores de agua. “Están dando vuelta de noche… parece que no están a la altura de las circunstancias”, resumió uno de los vecinos afectados, que relató cómo delincuentes treparon a un primer piso y entraron a una vivienda mientras la dueña dormía.
Los episodios, que en varios casos quedaron registrados en cámaras de seguridad privadas, muestran modos de operación similares: dos sospechosos en moto, maniobras rápidas y salida por callejones o pasajes. En el caso narrado por el vecino, la víctima detectó el robo al no encontrar su bolso y pudo comprobar el hecho gracias a los registros de video del barrio: “salta y se echan el bolso corriendo”, describió. Varios residentes afirmaron reconocer a los presuntos autores por su vestimenta en imágenes que circulan por grupos vecinales.
Más allá de la violación de la propiedad privada, los robos de componentes de redes públicas preocupan por su alcance sanitario y económico: “Se llevan reguladores de gas para extraer el cobre… dejan a la gente sin gas en pleno invierno”, contó el comerciante. También se registraron sustracciones de medidores de agua y daños en instalaciones; en un caso, la rotura o retiro del medidor generó un desborde en un comercio cuando los ladrones arrancaron el equipo, provocando pérdidas materiales y la obligación de afrontar reparaciones y recertificaciones.
Los habitantes del barrio reclaman mayor prevención e investigación: “Uno hablando con los vecinos sabe quiénes son, pero nadie se quiere meter porque después tenés consecuencias”, admitió el vecino, que cuestionó falta de inteligencia y de seguimiento por parte de las fuerzas de seguridad. Recurrentemente señalan que, por la noche y en días de bajas temperaturas, los autores aprovechan la soledad de las calles para actuar con rapidez: “hacen lo que quieran continuamente”, dijo uno de los afectados.
Frente a la problemática, los vecinos han adoptado medidas de autoprotección —instalación de cámaras y organización de grupos de WhatsApp— y también analizan la adopción de equipos más seguros: según se comentó, muchos reguladores y flexibles de vieja factura han sido reemplazados por modelos de material menos comerciable, aunque los cambios implican costos para los hogares y comercios. “Todo gasto y nadie te protege”, resumió el vecino, que reclamó respuestas concretas de la policía local y de las autoridades municipales: "parece que no están a la altura de las circunstancias".
Desde distintos frentes vecinales se insiste en la necesidad de una estrategia combinada: control preventivo nocturno, análisis de las cámaras de la zona para identificar recorridos, investigación focalizada sobre reincidencias y medidas para proteger las instalaciones municipales y de servicios básicos (escuelas, centros de salud, comercios). “La mayoría de la gente es buena, pero el malviviente hace lo que quiere”, afirmó el vecino, que pidió a los responsables de seguridad “más inteligencia” e intervención sostenida para recuperar la tranquilidad barrial.
Los habitantes convocan a fortalecer los canales de denuncia y a que las autoridades informen sobre operativos y medidas en curso; en paralelo, seguirán difundiendo imágenes y alertas por las vías comunitarias para intentar acotar la actividad de las bandas que vienen azotando la zona.

