Comisión de Transporte: reclaman pasar de la escucha a la acción
Concesionarios, choferes y concejales volvieron a reunirse para abordar la ordenanza de remises.
17.06.2026 | 19:13
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: La Noticia On Line
La Comisión Municipal de Transporte volvió a sesionar esta semana en una reunión que los participantes calificaron como “necesaria pero insuficiente”: hubo intercambio de posiciones entre concejales, representantes de remiserías y del Ejecutivo, pero persisten la falta de decisiones concretas y el reclamo por acelerar la adaptación normativa frente al avance de las aplicaciones de viajes.
“Nos pasamos en reuniones y la realidad nos pasa por encima”, resumió la concejal Rosana Zamora, quien explicó que existe un proyecto —presentado hace más de un año— para modernizar la ordenanza del servicio de remises y aliviar la presión administrativa sobre los permisionarios. Entre las propuestas en debate figuran la eliminación del tarjetón exigido cada vez que un remis entra a la ciudad de Santa Fe, flexibilizaciones en la cartelería y la publicidad en las unidades, plazos más largos para la reinscripción de vehículos (pasan de 10 a 90 días) y criterios diferenciados para las revisiones técnicas según modelo, además de controles municipales sobre higiene y condiciones internas de los coches.
“La idea es sacarle un poco de presión impositiva y administrativa al remis, para que la gente elija el remis porque sabe que el conductor tiene carnet y seguro apropiado”, dijo Zamora, y defendió la necesidad de “sentarnos, leer junto con los remiseros, con los choferes y con el Ejecutivo, empezar a modificar la ordenanza y darle forma para que esto realmente se haga”. Pese a la concordancia en la mesa sobre la necesidad de cambios, denunciaron demoras en el aporte de información clave por parte del Ejecutivo, lo que retrasa el proceso legislativo.
El fenómeno de las aplicaciones —Uber, Didi u otras plataformas— fue mencionado como el desafío principal: si bien hay una ordenanza municipal que las prohíbe, su uso es extendido y la fiscalización, declararon, resulta compleja. “Si nosotros le sacamos a la empresa… un alquiler de garage y otras cargas, ya le estamos dando herramientas para competir”, propuso Zamora; a la vez advirtió que regular las apps exige una mirada más amplia porque “es difícil de controlar” y porque la población las elige por “comodidad, rapidez e inmediatez”.
Remiseros y propietarios participaron del encuentro. Desde la comisión se propuso dialogar con todos los actores —dueños de agencias, choferes y representantes del Ejecutivo— y avanzar en medidas concretas como la simplificación de trámites, la redefinición de paradas y programas de inspección técnica y de higiene interior. También se discutió la posibilidad de adaptar sistemas tecnológicos de pedido y seguimiento que hoy facilitan las apps, con el objetivo de modernizar el servicio tradicional y recuperar usuarios.
En la reunión quedó planteada la necesidad de ampliar el foco: “no podemos quedarnos solo en remises; hay que pensar en el colectivo, en la conectividad de barrios y en tarifas”, advirtió Rosana Zamora. El debate incluyó además la discusión sobre la tarifa urbana, la frecuencia y la cobertura del transporte público, factores que impulsan a muchos usuarios a recurrir a aplicaciones por razones de costo o falta de conectividad.
Como pasos siguientes, la Comisión acordó continuar con audiencias: se escuchará a choferes y se recopilarán datos económicos sobre los costos mensuales de los vehículos, información que los ediles esperan recibir del Ejecutivo para poder avanzar en textos normativos. No obstante, los presentes reclamaron mayor celeridad: “Si nos pasamos de reunión, en reunión llega diciembre y la realidad ya nos pasó por encima”, alertó Zamora.
Las convocatorias son realizadas de manera mensual; los concejales prevén convocar audiencias barriales para incorporar la voz de usuarios y vecinos. En el interín, la agenda quedó dominada por tres ejes: actualizar la ordenanza de remises, definir un marco frente a las aplicaciones y reimaginar la política de transporte público urbano para mejorar cobertura y tarifas. Los actores coincidieron en la necesidad de “trabajar” —más allá de “escuchar”— y transformar los proyectos en normas con plazos claros.


