Reunión con vecinalistas: la Municipalidad confirmó que actualmente ningún sector de Santo Tomé recibe agua de la Cisterna Luján Oeste
Descontento porque volvió la falta de presión en los barrios afectados y no se fijaron plazos para solucionar el problema.
10.06.2026 | 20:26
Locales
/ Por Roberto Olivera
/ Fuente: Radio Nova
Tras una larga reunión celebrada en la Vieja Usina, representantes vecinales del cuadrante suroeste, técnicos del ENRESS, concejales, la Defensoría del Pueblo y autoridades municipales acordaron suspender provisoriamente la provisión de agua desde la cisterna Luján Oeste hasta completar tareas de limpieza, purga de redes y la instalación definitiva de la planta potabilizadora en el predio.
El encuentro, que reunió exposiciones técnicas y reclamos ciudadanos, llegó luego de sucesivos análisis que habían detectado parámetros fuera de norma en muestreos domiciliarios (turbiedad, exceso de hierro y manganeso) y la presencia de Pseudomonas aeruginosa en determinados controles. En la reunión los especialistas explicaron que esa bacteria “está presente no solo en el agua sino en todo ámbito”, y si bien no la consideraron letal para personas sanas, sí obliga a extremar controles y saneamientos en la red, sobre todo para proteger a sectores vulnerables.
Entre las decisiones operativas acordadas figuran: cortar el suministro desde la cisterna hasta completar limpieza integral; realizar purgas y desinfecciones en cañerías y tanques; intensificar monitoreos físico‑químicos y microbiológicos de forma semanal; coordinar prestaciones domiciliarias de agua para hogares en situación de vulnerabilidad; y publicar los informes de laboratorio y los cronogramas de obra en los canales oficiales.
El corte implica, en la práctica, la reconexión de buena parte del cuadrante al acueducto, con la consecuencia inmediata de menor presión en sectores como 12 de Septiembre, René Favaloro y partes de Villa Luján. Como advirtió el concejal Rodrigo Alvizo, “hoy la vecinal del 12 de Septiembre y René Favaloro no tienen presión de agua; una parte de Villa Luján tampoco”. Ese impacto y la falta de plazos concretos alimentaron la preocupación de vecinalistas: “nos fuimos con una respuesta… pero no nos dieron plazos concretos”, resumió una dirigente presente.
La reunión también puso en tensión la comunicación municipal de las últimas semanas. Vecinalistas denunciaron que en ocasiones anteriores se les aseguró que “el agua era apta para consumo humano”, mientras que los informes técnicos advertían índices fuera de norma. “La información que tuvieron los vecinos fue de nosotros, no del Municipio”, reclamó Danisa Robledo, presidenta de la vecinal Villa Luján, que participó de la mesa y exigió transparencia y publicación de los resultados.
Sobre la solución estructural, el Municipio ratificó que la puesta en marcha de la planta potabilizadora es la salida definitiva. No obstante, las autoridades no fijaron una fecha concreta: se mencionó la intención de “acelerar” la segunda etapa de la obra y se afirmó que la planta debería quedar en funcionamiento “durante el invierno”, sin plazos precisos. Técnicos del ENReS aclararon que, aun cuando “el aumento de clorado funcionó como medida temporal”, eso no reemplaza el tratamiento permanente que dará la planta, y advirtieron que “el agua de perforación nunca va a ser de la misma calidad que el agua de superficie, pero la planta debe garantizar parámetros dentro de la normativa”.
Como medidas de seguimiento institucional, el Concejo anunció que insistirá en la convocatoria a una audiencia pública para que vecinos, especialistas y funcionarios expongan el problema y que elevará un acta firmada por los presentes con los compromisos asumidos en la mesa. El concejal Alvizo adelantó que su bloque hará un seguimiento estricto: “vamos a seguir de cerca todo lo que se dijo… esperamos que se cumpla paso a paso”.
En paralelo, vecinales y concejales reclamaron que el Municipio implemente de inmediato mecanismos de asistencia domiciliaria para quienes no puedan comprar agua y que informe puntualmente qué sectores reciben actualmente agua del acueducto y cuáles siguen con baja presión. “Para nosotros es difícil enfrentar al vecino… uno espera plazos y que sean pronto”, dijo Doris, referente vecinal, tras la reunión.
La juxtaposition entre la urgencia sanitaria, la necesidad de garantizar suministro y la ausencia de plazos concretos dejó la comunidad en expectativa. Vecinalistas anunciaron que mantendrán la presión institucional y social hasta ver hechos concretos: transparencia sobre los laboratorios, cronogramas de obra y la efectiva puesta en marcha de la planta potabilizadora, la solución estructural que, según todos los actores técnicos, resulta indispensable para evitar recurrencias.

