Crimen de Jeremías Monzón: identificaron al último implicado, un adolescente de 14 años

Tras una serie de allanamientos realizados entre el 31 de diciembre y el 1° de enero,se identificó a un adolescente de 14 años como parte de la trama criminal que terminó con la vida de Jeremías Monzón.

02.01.2026 | 10:09
Locales / Por Roberto Olivera / Fuente: DIARIO UNO SANTA FE

La violencia marcó el cierre del año en la ciudad. Mientras el departamento La Capital registraba cinco homicidios solo el 31 de diciembre, los investigadores de la Policía de Investigaciones (PDI) continuaron trabajando sin pausa en uno de los casos más estremecedores de los últimos tiempos: el asesinato de Jeremías Monzón, de 15 años.

En ese contexto, los equipos especializados lograron avanzar sobre lo que sería el último integrante de la cadena criminal que derivó en el crimen del adolescente. Entre la noche del miércoles 31 y la madrugada del jueves 1° de enero se realizaron dos allanamientos en barrios del suroeste santafesino. Por la reserva propia del proceso judicial, trascendió únicamente que los procedimientos apuntaron a identificar a un adolescente de 14 años y que se secuestraron elementos considerados relevantes para la investigación.

El resultado de esos operativos fue informado de inmediato a la Jefatura de la PDI y, posteriormente, a los fiscales de la Unidad de Menores, Ana Laura Gioria y Francisco Cecchini, quienes ahora evalúan los pasos a seguir en una causa que continúa consolidándose.

Un menor no punible

Al tratarse de un adolescente de 14 años —no punible según la legislación penal argentina—, su identificación y los datos vinculados a su entorno familiar y lugar de residencia fueron comunicados formalmente a los fiscales. Se trató de un requerimiento específico del Ministerio Público de la Acusación, considerado de extrema sensibilidad procesal.

Con esa información, los investigadores dieron por cerrada una etapa clave del expediente: la Justicia ya tiene identificadas a tres personas directamente involucradas en la ejecución del homicidio. Se trata de una joven de 16 años, ya imputada, y dos varones menores de edad, de 15 y 14 años.

La desaparición y el hallazgo

Jeremías Monzón salió de su casa en Santo Tomé el jueves 18 de diciembre, en bicicleta, con la intención de encontrarse con la adolescente de 16 años con la que mantenía una relación. Las cámaras de seguridad lo registraron junto a la joven en el barrio Fonavi San Jerónimo, en el sur de la ciudad de Santa Fe. Después de ese encuentro, nunca volvió.

La familia denunció su desaparición y el pedido de paradero se difundió públicamente el sábado siguiente. En paralelo, la adolescente dejó la vivienda de su abuela y también se perdió contacto con ella.

La búsqueda terminó de la peor manera el lunes 22 de diciembre por la mañana. Vecinos de un inmueble abandonado ubicado en J. J. Paso al 3700 alertaron a la Policía por un fuerte olor nauseabundo. Al ingresar, los efectivos encontraron un cuerpo en avanzado estado de descomposición y dieron intervención a la fiscalía de turno.

Diario UNO de Santa Fe confirmó que se trataba de Jeremías Monzón y que había sido víctima de un homicidio.

Ese mismo lunes, la madre del adolescente concurrió a la morgue judicial, pero no pudo reconocer el cuerpo, tanto por el impacto emocional como por el estado en que se encontraba el cadáver, tras varios días a la intemperie y la acción de la fauna cadavérica. Recién al día siguiente, martes 23 de diciembre, dos familiares directos lograron confirmar la identidad. La autopsia determinó que Jeremías había sido asesinado con más de 20 puñaladas, utilizando al menos dos armas blancas distintas.

Avances en la causa

La investigación avanzó rápidamente. El lunes 22, la abuela de la joven de 16 años se presentó en una comisaría y denunció la desaparición de su nieta. Al día siguiente, la madre y la adolescente se presentaron en la Casa de Juan Diego, desde donde se dio aviso a las autoridades. Personal de la PDI la trasladó a Medicina Legal para su revisión.

El viernes 26, una persona se presentó espontáneamente en la Justicia junto a su abogado y aportó un dato clave: los autores del crimen podrían haber arrojado los elementos utilizados para matar a Jeremías en el lago del Parque del Sur. Ese mismo día, desde las 16, buzos tácticos y peritos de la PDI desplegaron un operativo que se extendió hasta la noche.

El sábado 27 por la mañana se realizaron cuatro allanamientos, con la detención de dos menores. En simultáneo, la joven de 16 años vinculada a la víctima fue privada de su libertad y trasladada a sede judicial, donde quedó alojada bajo un régimen especial y con asistencia profesional acorde a su edad.

Un crimen registrado en video

Ese mismo sábado, Diario UNO Santa Fe reveló en exclusiva que existían registros fílmicos del momento en que se cometió el asesinato dentro del inmueble abandonado de J. J. Paso al 3700. Las imágenes, divididas en dos partes y actualmente en poder de la Fiscalía de Menores, muestran a los autores del ataque.

A partir del análisis del material y del desarrollo del caso, la Justicia evaluó la presencia de dos agravantes fundamentales: el ensañamiento —por la brutalidad y prolongación del ataque— y la alevosía, dada la situación de absoluta indefensión de la víctima. Ambas circunstancias fueron luego sostenidas formalmente en la causa.

Impacto nacional

El asesinato de Jeremías Monzón generó una fuerte conmoción social. El gobernador Maximiliano Pullaro se manifestó públicamente sobre la brutalidad del hecho y la compleja situación que involucra a menores de edad.

Además, el caso ya es mencionado como uno de los que podrían influir de manera central en el debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad, una discusión que volvería al centro de la escena cuando el Congreso retome la actividad legislativa.

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